Es probable que usted no conozca la palabra ni el significado de busfraba. En rigor, no tendría por qué. Sin embargo, el viernes alrededor de las ocho de la tarde ese término funcionaba para sosegar las pasiones. En la película, locos de ira, Jack Nicholson, interpreta al doctor Buddy Rydell que señaló al respecto de la expresión: “Es una derivación de una palabra que usaban los esquimales para calmar a sus hijos”, y además agregó: “cuando una persona pierde los estribos lo pierde todo”.
Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba. Es sencillo. Se podría
haber puesto en práctica en la semana, cuando se supo que el mediocentro del Basilea,
Marcelo Díaz, padecía de una rebelde contractura que lo dejó afuera del partido
frente a Colombia.
Cuesta analizar un partido cuando un equipo a falta de 22
minutos va ganando tres a cero y lo termina empatando. En el fútbol de alta competencia,
y más aún en selecciones, es difícil encontrar un partido donde un equipo
domine todas las líneas del juego en el primer tiempo y pase a ser dominado en
todas las líneas del juego en el segundo tiempo.
Chile ocupó el libreto preferido de Sampaoli, ejecutándose a
la perfección los primeros 45 minutos: verticalidad; jugar sin un nueve de área
proponía una velocidad impensada, mitad de cancha amplia para disputar el balón
con los jugadores cafeteros, defensas aplicados y sacando la pelota si se
quiere ganar. Lo del segundo tiempo, no pasa por la racionalidad futbolística,
sino, por la emotividad y compromiso del equipo ya clasificado. El plantel
colombiano le debía la clasificación a todo un pueblo, pero en especial a Mario
Yepes, que conecta la última generación en clasificar con la actual.
La salida de Valdivia le quitó posesión a Chile permitiendo
que el equipo rival fuera avasallador. ¿Por qué no Fernández o Aránguiz? que
otorgaban posesión y equilibrio. Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba.
La expulsión de Carlos Carmona alentó los corazones
colombianos, y si a eso, le sumamos el gran error de José Rojas en el primer
gol, la envestida era cuestión de segundos. Inténtelo: unos, dos, tres,
busfraba.
Quiere echarle la culpa al árbitro, pues hágalo, pero
después inténtelo: uno, dos, tres, busfraba.
En el tercer gol Colombiano, el delantero cafetero recibió
en solitario por la banda izquierda, lo que provocó la salida rápida pero no
efectiva del arquero Claudio Bravo. En ese momento estaban en cancha: José
Rojas, Eugenio Mena y Jean Beausejour. Tres jugadores capaces y que sus orígenes
indican que alguna vez defendieron esa zona. Inténtelo: uno, dos, tres,
busfraba. Un amigo me dijo que el ingreso de Rojas desordeno a Mena.
Este proceso ha evolucionado positivamente, pero aún quedan
cosas por mejorar. Lo del viernes ya ocurrió en Lima y en el mundial la
selección se medirá con rivales de primer orden que cualquier error puede
arrebatar el sueño de muchos. Agradezca por qué esta cultivando la paciencia.
¿Tiene bronca? Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba
¿Tiene bronca? Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba


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