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miércoles, 2 de julio de 2014

Crónicas mundialistas: Chile, 120 minutos para ser optimista y pensar en la transformación


Hace algunos días leí un texto que escribió Eduardo Sacheri para el periódico La Nación. En el realiza una analogía entre un cuento de Quino y el desastre o el hallazgo de una situación futbolística. Me permitiré evocar aquella realidad protagonizada por Manolito y por Guille. En el primer dibujo, Guille, el hermano pequeño de Mafalda, pide a Manolito que le dé cuerda a un autobús de juguete. Con su rudeza característica, Manolito acepta el desafío. Procede girar la tuerca con excesivo rigor rompiendo el juguete en mil pedazos. Sin inmutarse ante el desastre, Manolito recoge la manivela de la cuerda, la hace girar sobre su eje y le dice a Guille: “Mirá el trompito, Guille. ¿Qué lindo el trompito, no?”. El niño comienza su llanto desconsolado y la conclusión de Manolito ante Mafalda en la última viñeta es definitiva: “Si este chico no aprende a valorar las pequeñas ganancias de las grandes pérdidas, va a sufrir mucho en este mundo”.

Como tantas veces en la vida nos enfrentamos a situaciones que nos dejan en la disyuntiva de Guille obligados a decidir entre el optimismo o pesimismo. Entre un hermoso autobús o un trompo que se generó de chiripa. Porque en definitiva “todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino”, cantaría Serrat.

La derrota, y en consecuencia, la eliminación del mundial provoca esta situación. Un triunfo moral o una derrota digna. Positivismo o negatividad. Analizar el proceso o el resultado. El éxito es una construcción histórica, no llega por el azar, se construye de derrotas y victorias. Es un proceso brotado de matices. Como la vida. Hay que luchar noblemente por conseguir los sueños. Sin embargo, este discurso debe estar contenido por armaduras futbolísticas, de lo contrario, sólo sería una ilusión acabada. Y este es el caso: porque se encontró la forma de juego, una identidad que por años estuvo extraviada. Sampaoli fue capaz de transmitir y convencer a través de una idea clara, trabajada y aprendida. Interiorización de conceptos. Sin dudas, bajo esta suposición, algún día el tiro de Pinilla ira cinco centímetros más abajo y será gol.

Dios es brasileño y construye travesaños. Barbosa, arquero de 1950, quemó los postes del arco del Maracaná. Júlio César, debe beatificar aquel arco del Mineirao paseándolo por todo Brasil. 

El deporte y el ser humano tienen la necesidad de ser analizado, juzgado y medido. Cada uno dispone de su propia vara y la instala donde le plazca. Lamentablemente, esa medición no posee dos lecturas, transita entre la dicotomía de fracaso y éxito. Concepción cruel y dañosa. Hagan memoria. El contexto era complicado: caer en el grupo B y enfrentar a los finalistas del mundial anterior. Si, se ganaba el grupo se zafaba, sino tocaba el anfitrión. Entonces, se manejó la teoría de la competitividad. ¿Ganar?, complicado. Pero perder como siempre, es decir, goleado por Brasil significaba retroceder en tiempo y forma.

No fue así. Chile Perdió decorosamente y dejando el cuádriceps izquierdo en cada jugada. Costó generar el primer pase en la zona de seguridad, porque Brasil sacó otro libreto que los partidos anteriores: Fred, Neymar y Hulk presionaron la zaga, evitando la salida pulcra. Empero, aun así, el equipo supo contrarrestar con pases largos para Vidal a la espalda de Alves.

El gol de Brasil llegó por un balón aéreo lanzado desde un tiro de esquina. Sin embargo, la selección siendo la más baja de estatura en el mundial no es inocente. Está muy lejos de ser un equipo que quema las naves y pierde por simplicidades. Ya que ante un problema generó una solución: te incomodan, te chocan, te empujan, te molestan. Manejando el tiempo y el espacio con la exactitud necesaria. Es cierto, que la desventaja numérica hirió por esta vía, pero el equipo minimizó, casi, al máximo el error.     



Error grosero de Hulk en un lateral permitió recuperar en la zona de concreción. Resolución rápida, tres toques y pelota a la red. Celebración e ilusión. En el segundo tiempo, en esos primeros 30 minutos, llegó lo mejor de Chile: manejó el partido a voluntad y fue el momento de dar zarpazo. Lo tuvo, triangulación entre Isla, Vidal y Aránguiz, pero Júlio César voló y lo evitó. Sin embargo, los ataques no fueron sistemáticos, debido al cansancio físico, ni por convicción, ni por el agotamiento de ideas. Eso no se sabe, pero se bajó la persiana y cayó el tiempo extra.

Van 120 minutos de juego, no queda nada para ir a penales. Hay tres camisetas rojas frente seis amarillas. Alexis recibe de Pinilla que aguantó una pelota sin destino. Marcelo y David Luis intentan que el jugador del Barcelona no toque tranquilo, pero están cansados y no pueden achicar los espacios. Pase filtrado para el nueve, ganó la posición a Thiago Silva desplazándolo con el brazo izquierdo, consiguió espacio para sacar el derechazo, justo en el borde del área. La pelota viaja, Júlio César sabe que no podrá desviarla, recorre el aire de Belo Horizonte cargada de sueños. Clack. Uhhhh. Pegó en el palo y en el corazón de Chile. Los jugadores en el banco de suplentes se toman la cabeza, cubren sus rostros con las pecheras FIFA, golpean las caramañolas. La suerte del campeón ha hecho su aparición.

Penales. Narrativa dolorosa. Relato cruel. Historia conocida. Destaco la personalidad de Charles Aránguiz, minimizó al máximo el riesgo con una ejecución perfecta. Arriba cruzado, donde sólo llega Gordon Banks o Lev Yashin.



El viaje se construye al andar. El camino se traza al viajar. Hoy, la selección anduvo. Borró y escribió otra historia. Lógicamente, cuando la relación entre lo producido y lo que se obtiene es magro existe frustración, pero el fútbol tiene caminos indescifrables. Exigirán protagonismo en cualquier cancha que pisen, desde Wembley, pasando por San Ciro, hasta Maracaná. Por lo cual, el pensamiento básico, un poco conformista y pesimista que transpira desazón, y que ha golpeado a tantas selecciones y generaciones, debe ser extirpado, arrancado y enterrado. Golpe a golpe, pase a pese, verso a verso, gol a gol. Algún día el tiro de Pinilla ira cinco centímetros más abajo, será gol y allí estarán para verlo. Porque el fútbol exagera a la vida y la vida exagera al fútbol. 




miércoles, 25 de junio de 2014

Crónicas mundialistas: construir el éxito desde la derrota


Y llegó la derrota. En el deporte cada partido posee distintas conjeturas, para cierto sector de la hinchada el resultado pasó por la designación del árbitro gambiano Bakary Gassama: injusto, ilegal e ilícito. Sin embargo, cometió errores pequeños, como no amonestar al defensor holandés Daley Blind por falta reiteras, pero en ningún caso fue trascendente en el resultado final. Por otro lado, el periodismo deportivo indicó que “con la derrota en la mano alegar que los naranjas son defensivos y mezquinos no mejora en absoluto la tarea realizada por la selección”. Asimismo nos invita a realizar un juego: “Olvidémonos de que Brasil nos ha ganado siempre. También dejemos de lado las suspicacias: que la localía, que el arbitraje, que nos van a perjudicar…”, escribió la revista el Grafico, en un juego burdo y autocomplaciente.      

Sampaoli conocía la propuesta de Holanda: “Fue el juego que esperaba, con el rival replegado y ni siquiera contraatacando, sino que tirando pelotazos a los delanteros”, analizó. Esto es preocupante, porque incluso conociendo la forma de jugar, no se pudo romper la resistencia con jugadas colectivas en el primer tiempo. Dos de las aproximaciones fueron jugadas planificadas de balón detenido: tiro y cabezazo de Gutiérrez. Buen síntoma.

“El partido se abrió de pelota parada, pero Holanda ganó de manera injusta. Chile propuso y ellos cortaron con faltas”, dijo frustrado y confundido porque el fútbol no se gana a través del mérito y no existe la justicia. “Pusieron a nueve jugadores por detrás de la línea de la pelota. Nosotros quisimos jugar, ellos no”, agregó. Existen diversas formas de jugar, unas más generosas que otras, pero todas respetables si son reglamentariamente posibles. Cuando le preguntaron a Van Gaal que pensaba de las declaraciones del entrenador chileno, pensó y luego existió: “No voy a decir nada. No me interesa lo que dijo”.

Jugados tres partidos hay que sacar conclusiones para lo que viene. Al parecer, el equipo chileno convive de mejor manera con rivales que salen a proponer: desplegó su mejor fútbol contra España, un rival que ataca desde la posesión de pelota. En cambio, contra Australia y Holanda se observó un equipo incomodo, sin poder triangular en la zona de creación y escaso de profundidad. Por eso, Gary Medel tiene un 92 por ciento de acierto en pases. Es una salida lateralizada, sin verticalidad.

La derrota es inevitable. Es parte del camino que lleva al éxito, sin ella, no habría aspectos para mejorar y sería un equipo perfecto. Sampaoli ha demostrado ser un tipo inteligente obteniendo conocimiento desde la experiencia, encarrilando facetas del equipo en plena competencia. A priori, Brasil intentará ser avasallador: con una defensa alta para recuperar rápido la pelota y con Neymar como punta de lanza. Porque debe ser el protagonista. De otra manera, su historia y la gente no lo perdonarían.

Las suspicacias no tienen cabida antes del partido. No colocar el parche antes de la herida. Esos pensamientos son de otra época, de otra generación. Pensar en arreglos es volver al pasado, cuando importaba el triunfo moral y, significaría, que nada se ha aprendido. Van Gaal termino la conferencia de prensa diciendo que “yo ya jugué 5-3-2 y gané con este sistema. Pero variamos, vemos. En realidad, mi táctica es tratar de hacer un gol más que el rival”. Muestren matices, sean una selección coral.


viernes, 20 de junio de 2014

Crónicas mundialistas: reescribiendo la historia


Pongamos la historia sobre la balanza: el gol de Eladio Rojas en el mundial de 1962 ayudó a conseguir un histórico tercer puesto, participación exuberante del dueño de casa. Gol que se puede volver a revivir a través de YouTube: antiguo. En blanco y negro, con interferencia visual debido a la vieja producción. La victoria ante España es superior: eliminar al campeón del mundo en curso en el estadio maracaná no tiene precedente, es sublime. Los goles recorren velozmente la web: pletórico de  blanco en la cancha y de rojo en las tribunas. La máquina del pelado comenzó a encender, afortunadamente, aun no se ve la mejor versión.   

Las comparaciones son odiosas, desafortunadas y, en este caso, los contextos son incomparables y cada encuentro tiene su historia, por lo cual, no continuare fijando la atención en dos goles para descubrir sus relaciones o estimar sus diferencias o semejanzas. Pero ¿qué hizo Chile para que la actuación ante España sea inolvidable? Vayamos por parte.

El estadio Maracaná es la cancha de la vergüenza: el 3 de septiembre de 1989, Roberto cóndor Rojas escribió con su sangre la historia futbolística. Las narrativas periodísticas han gastado tinta enjuiciando y crucificando a un arquero que sucumbió por presiones de dirigentes que a través de su mano negra económica lo sedujeron. La FIFA, sin contemplaciones nos castigó: Chile no pudo disputar las eliminatorias para Estados Unidos 1994. Y además, fueron sancionados Sergio Stoppel, entonces presidente de la FFCh (hoy ANFP); Orlando Aravena, entrenador; Fernando Astengo, defensa; y Daniel Rodríguez, médico. “Me corté con una gillette y la farsa se descubrió. Fue un corte a mi dignidad”, explicó el cóndor.

Este equipo, liderado por Sampaoli, rompió la lógica de un grupo liderado por dos potencias europeas. España, modificó el juego: a través de su toque corto, triangulaciones, movimientos al espacio sin balón cautivó al mundo ganando dos eurocopas y el último mundial. Por su parte, Holanda, rival que aún no enfrentamos, lleva ocho goles a favor y dos en contra. Rival aterrador y peligroso, pero que tiene dos caras: ofensiva y defensiva.

La victoria se planificó: el cuerpo técnico de la selección persiguió a los ibéricos hasta el cansancio, inclusive en los partidos preparatorios que realizaron en Miami, con la intención de buscar un resquicio en la defensiva española. “La transición ofensiva-defensiva es la debilidad de España”, declaró antes del partido Sampaoli. De esa manera llegó el primer gol de Chile. Presión alta del equipo, Alexis recuperó, Vidal condujo con precisión y devolvió para que el jugador del Barcelona metiera una daga punzante al área. Aránguiz recibió, sabiendo que su socio Vargas llegaba por su zona de confort: los cuatro goles que ha marcado a España han sido por el centro del ataque. Transición veloz. El delantero con gol, volvió a dejar a Casillas de rodillas implorando clemencia. 



España empezó a jugar sin convicción y eso en el fútbol es imperdonable. Debe convivir con un desgaste físico, debido a un calendario europeo exigente y, más importante, luchar con un desgaste mental: cansado de ideas para flanquear la resistencia. Sin hambre de gloria, sólo buscó el error de los zagueros nacionales.     

Chile aprendió del tres a tres en el metropolitano de Barranquilla. Mostró matices que la transforman en una selección más coral, conociendo sus limitaciones y adquiriendo identidad: entendida en cómo manifestarse en diferentes momentos del partido. Ganando dos a cero Mena pisó el área, tiró un centro rasante, y por el otro sector apareció Isla que remato desviado. Los dos carrileros o laterales volantes, llegaron a definir una situación ofensiva con el marcador en ventaja. La idea no se transa, Chile sigue siendo la selección suicida. Administraron el balón sin resistencia.

La victoria marca un antes y un después de nuestra historia, eso es inevitable. Recuperó 62 balones contra 50, otra característica del equipo. Además, nunca se perdió en un mundial cuando se anotó el primer gol (9-3-0). Quinta ocasión en que el campeón defensor no pasa la fase de grupos.

Ahora viene la ofensiva Holanda. Juzgo que podrán haber cambios de nombres por diferentes motivos (por ejemplo: Aránguiz por lesión o jugadores con tarjeta amarilla). Sin embargo, la forma continuara siendo la misma porque el sistema está por sobre los jugadores. Dejamos de ser aquel equipo simpático que prometía y no llegaba. Para de una vez por todas, ser protagonista. La historia la escriben los que ganan, y el miércoles, ganó la única roja. 



martes, 17 de junio de 2014

Crónicas mundialistas: Chile 3 / Australia 1


“Si no se sufre, no vale” escribió un amigo por mensaje. Quizá tenga razón, lo cierto es que Chile ganó un partido trascendental para sus aspiraciones. Todos son difíciles, pero el debut contiene condimentos propios: ansiedad, presión y nerviosismo. El triunfo, es más que tres puntos en el bolsillo. Refuerza formas de trabajar y legitima meses de preparación. La esperanza continúa intacta, no se atrevan a manosearla.

El principal problema que evidenció el equipo fue la dicotomía en el juego. Expresó dos versiones: la primera, fastuosa, digna de verse. La segunda, improvisación, diga de putear. Esta división, se debe, principalmente, a la merma física que sufren futbolistas claves para sostener la idea: presionar, recuperar y atacar. La selección suicida.

El primer grito al cielo nace de un pase cruzado para Aránguiz, que de primera la introduce y va a buscar al área. Alexis controló, pero se enredó. El volante del Fluminense la encontró, conducción pegada al pie gambeteando al arquero que se deshizo tapando los espacios. Giró, lanzó el centro esperando que alguna camiseta roja impactara el balón. Cuatro jugadores dentro del área, uno de ellos, Vargas saltó con el defensor y ganó. El rebote le cayó a Alexis: controló, levantó la cabeza y la colocó. Estilo Barcelona. 16 pases antecedieron al gol, ningún equipo hizo tantos toques antes de marcar.

Dos minutos después Valdivia aumentó y todo era felicidad. Sin embargo, el panorama se complicó. Chile cayó en un pozo. La intensidad defensiva para presionar y recuperar rápido la pelota disminuyó. A través de la pasividad defensiva se comenzó a tapar las líneas de pases. Valdivia, realizó su mejor truco y desapareció.  

El gol australiano pegó en la cabeza y en corazón. Fue una daga aérea. Marcar es un asunto colectivo e individual: Bravo, volvió a equivocarse con los pies y el rival la recuperó. Vargas, no luchó la dividida, se desplomó en el choque. Mena pasivo, cedió el centro. No hubo aciertos grupales, ni particulares. 

Chile debe intentar sostener lo que se realizó en los primeros 30 minutos. Pero las condiciones físicas de los encargados de mantener la forma de juego son deficientes. Vidal por su lesión y Valdivia por su historia futbolista. Porque a los 30 años, y su forma de encarar su carrera, hace algún tiempo le ha pasado la cuenta: su consumo de oxígeno es casi 30 por ciento menor que el de un jugador de alta competencia. Sólo el capricho de Sampaoli lo mantiene en cancha. Cuando se agotan baja la presión, y el desorden y la improvisación toman protagonismo.   

El panorama es optimista. Cuantitativamente fue un buen partido: Chile nunca había marcado un gol en los primeros 14 minutos de juego y el viernes anotó dos. Los equipos que anotan el primer gol tienen marca de ocho ganados, tres empatados y cero perdido. Y los equipos que toman ventaja de dos a cero en el mundial tienen registro de 258, 8 y 4. Números, sólo números, pero brutales. 

Se ganó, a veces gustó, otras no. Se debe intentar no caer en la improvisación, evitar el desorden, matar cuando este la oportunidad. Ahora debemos transformarnos en toreros, el animal viene herido con cinco banderillas clavadas en su lomo rojo, lustroso y brillante.



sábado, 31 de mayo de 2014

Arturo Vital

En Turín, al norte de Italia, la fiesta es maciza. Juventus acaba de golear al Cagliari –de Mauricio Pinilla- por tres goles a cero, superando los 100 puntos y consiguiendo el tricampeonato. Nadie piensa en el drama, no hay espacio para el llanto. Al contrario, Antonio Conte parece distendido, con la mano en los bolsillos posa para la prensa gráfica. Carlos Tévez camina tranquilo rodeado por sus hijos: “El gol más lindo de todos fue el que le hice al Milán de visitante”, señaló en medio de la celebración. Desde el público aparecen dos pancartas, la primera dice: “Keep calm” y aparece el nombre de ¡PogBAM!, la segunda tiene impreso “pura Vidal”, con los colores de la bandera italiana.

“Arturo ha jugado hace siete días atrás y pareciera que fuese un problema, pero al final no lo es y no se perderá el mundial”, dijo Conte mientras el vestuario descorchaba botellas de vino espumante. “Ayer lo vi bailando, está bien, no se preocupen, Vidal está en forma”, agregó. En Chile no había fiesta, ni espacio para la celebración, más bien, existía incertidumbre por una posible lesión del mediocampista. Su equipo, el cual gasta millones para satisfacerlo, jamás salió al paso de las especulaciones y no entregó ningún comunicado oficial. Las teorías conspirativas, incluso, decían si Juventus llegaba a la final de Uefa Europa League, Vidal hubiera sido titular y figura. 


“Arturo está fuera para el partido contra el Benfica. Lo dejaremos descansar y esperamos que esté de vuelta en una semana”, expresó el entrenador en la previa de la semifinal. El 24 de abril, Sergio Jadue, presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), envió a Fernando Bacci y José Amador (médicos de la selección) hasta Turín para conversar con el jugador y revisar el diagnóstico. Sampaoli no conforme con la intervención médica decidió llamar telefónicamente a Vidal. “Me dicen que estoy bien, deficilmente creen que necesite una operación”, le contó el jugador.

“Vidal es un jugador importante para nosotros, y  también para la selección chilena. Entendemos la preocupación y la alarma que existe en Chile, pero la Juventus es quien paga su sueldo, y es por ello que somos los primeros en preocuparnos y cuidar de él”, añadió Conte en rueda de prensa sobre la situación del jugador. Las selecciones sudamericanas están y quedaron expuestas. La prioridad es del club, que sólo pedirá recomendaciones si lo encuentra necesario, sino, hace y desase en función de un rendimiento colectivo exitoso.

El Juventus Stadium arropa a los suyos, pero el equipo no puede romper la resistencia de Jan Oblak, arquero del Benfica. Termina el partido, y el dos a uno de la ida es suficiente para que Juventus baje la cabeza y se marche al vestuario. Sin jugar en el campeonato doméstico, son campeones: la Roma perdió por cuatro a uno en su visita al Catania. Sin embargo, la novela continúa. “La decisión de operar a Vidal no la tomamos nosotros”, lanzó enfáticamente Giovanni Carcuro, médico de la roja.

Los cuerpos médicos de ambas instituciones se reúnen con el traumatólogo español, Ramón Cugat quien determinará si el futbolista debe someterse a una cirugía para reparar el menisco externo de la articulación. “Es difícil, pero no imposible que vaya al mundial. La recomendación sería una recuperación lenta de tres meses, pero haremos los esfuerzos para que llegue”, dijo Cugat.

No hay plazo que no se cumpla. Llegaba la operación que el club intento evitar. “Han pasado 40 minutos, cuando lo vi estaba durmiendo, porque estaba sedado completamente, él pidió no ver nada del pabellón”, fueron las primeras palabras de Cugat. “He visto la rotura del menisco externo. La parte que estaba rota la sacamos y dejamos un buen trozo”, explicó. Y además se refirió a la fortaleza mental del jugador: “Muy fuerte. Un temperamento valiente, siempre positivo, es un ganador, un crack”.

“La operación salió muy bien, ahora a poner todo para estar con mis compañeros en Brasil”, escribió en su cuenta de Twitter, acompañado por Alexis Sánchez. La rodilla es una cuestión de estado en Chile, Michelle Bachelet, Presidenta de la república, le deseo una pronto recuperación: “Queremos que Vidal juegue”, aseguró frente a los medios.

Vidal debe encontrar esa capacidad humana para asumir con flexibilidad situaciones límites y sobreponerse a ellas, eso que llaman resiliencia. La percepción exterior hace pensar que jamás se perdería una oportunidad de jugar un mundial y representar a su país. Todos argumentos narrativos románticos. El asunto es cómo los equipos sumergen a los jugadores hasta desgastarlos, pero no desde un aspecto físico mental de los preparadores físicos. Sino, de calendarios exigentes, de contratos con empresas televisivas que te obliga a que todos jueguen y se rompan. El caso de Arturo Vital es uno más.



jueves, 6 de marzo de 2014

De visita al matadero


Entre las grandes cualidades que distinguen a un entrenador está la de ser capaz de explotar al máximo las virtudes de sus futbolistas, arrimarlos a su techo. En la previa los nombres de Silva y Gutiérrez entregaban dudas: por la escasa coparticipación en la roja (El jugador del Osasuna con seis partidos y el del Twente con cinco encuentros disputados) y los posicionamientos en la cancha. Sin embargo, el experimento ensayado con anticipación tuvo éxito rotundo demostrando capacidad de gestión y correcta toma de decisiones. La táctica se vuelve tangible en la reiteración.

Chile no tiene un sistema táctico que se pueda leer como número de teléfono. Algún entrenador dijo: "El mejor esquema es ese que los jugadores mejorer interpretan". El posicionamiento y elección de nombres dependerá del momento actual de los jugadores, además del rival que se tenga enfrente. Ayer, la escuadra nacional saltó al Arena de Stuttgart con lo mejor que tenía. 

Quitarle la pelota a Alemania de local es una tarea ardua que demanda concentración, movimientos coordinados y solidaridad. Chile comenzó presionando en terreno rival. La transición entre ataque defensa y viceversa tuvo orden y aplicación. En el minuto cuatro del primer tiempo Medel, volante que juega de central, salió a ¾ del terreno rival y cometió falta. Paciencia. Tenencia. El equipo local dejaba jugar libremente a Silva que por esos momentos jugaba de falso central. Beausejour demostró que la velocidad es decisiva en partidos de clase A. Pase largo de Jara a Isla que lo dejó frente al arco, pero demoró en el pase europeo. 

En consecuencia de la maniobra anterior, primer tiro de esquina a favor desde la derecha: ejecutó un zurdo, centro cerrado, cabezazo de Vidal, Lahm despejó en la línea. Alemania transita con lentitud y claridad, Chile ahogado por ser protagonista lo dejó. Gol de Gotze, el marcador de punta izquierdo no logró el cierre. 

Enseguida recuperación alta y el jugador de la Juventus despilfarra otra oportunidad, bien Aránguiz que se tomó un segundo más para asistir. El falso central (Silva o Gutiérrez) se tiran atrás para dar fluidez y ensanchar la presión teutona. Último minuto del primer tiempo, lanzamiento de esquina del sector izquierdo, lo lanzó un derecho. Fin de la primera mitad. 

Con balón: línea de tres con movilidad, y rotación entre Silva y Gutiérrez. Pelota perdida, pelota recuperada, sino se retrocedía en bloque. Sánchez, Vargas, Aránguiz y Vidal formaron un cuadrado que alcanzó 17 remates al arco. Beausejour e Isla en lo suyo: se europeízan en la marca y se sudamericanizan en el ataque. Falto gol, porque Vargas y Sánchez son delanteros con gol, no goleadores. Sin balón: línea de cinco, incluyendo a Silva. Todos corren. Equipo solidario. Herrera correcto, Sampaoli también. 

"Dominar al rival en su casa, perdiendo 12 oportunidades de gol. En el desarrollo fuimos mejores", explicó Sampaoli. Además el entrenador dijo que "valora el dominio, rescata el protagonismo y aprecia mucha más eso que el resultado", mirada optimista. 

Jugamos como nunca y perdimos como siempre. Frese cliché y desechable. Este rendimiento en un mundial no nos alcanza, allí se debe ganar. No destacar el triunfo moral, hace rato que dejamos ese simplismo, Chile perdió y la meritocracia no juega fútbol.   

jueves, 23 de enero de 2014

El sueño de Miiko


La palabra tango es de origen africano y quiere decir lugar de reuniones. También los negros descendientes de esclavos utilizaban en dialecto para referirse a los lugares donde se reúnen para hacer música y bailar. Carlos Gardel o Roberto Goyeneche, pueden ser, algunos de sus más sobresalientes intérpretes. Astor Piazzola, tocaba el bandoneón, empezó a escandalizar a los tradicionalista y dijo: “Escribo una música difícil, no para los que buscan el entretenimiento. Es una música para pensar”. Homero Manzi tuvo una vida frenética escrita por el amor, el peronismo y sus poemas que se transformaron en canciones. Estos marcianos, a través de sus letras, voces y acordes dieron vida a los conventillos, al arrabal y al fútbol. 
  
El tango nació entonces en el arrabal de Buenos Aires; tiene algo de candombe, mucho de habanera, restos de milonga y tangos andaluces y un poco de música italiana. La estructura del origen puede ser perfectamente homologable al  comienzo de Miiko Albornoz; tiene aires de sueco, restos de sangre finlandesa por su madre y mucho de chileno a través de su padre.

En YouTube se pueden encontrar a Maradona o Enrique Campos interpretar el tango llamado el “sueño del pibe” y dice así: “Golpearon la puerta de la humilde casa, la voz del cartero muy clara se oyó, y el pibe corriendo con todas sus ansias al perrito blanco sin querer pisó. "Mamita, mamita" se acercó gritando; la madre extrañada dejó el piletón y el pibe le dijo riendo y llorando: "El club me ha mandado hoy la citación." Mamita querida, ganaré dinero, seré un Baldonedo, un Martino, un Boyé; dicen los muchachos de Oeste Argentino que tengo más tiro que el gran Bernabé. Vas a ver que lindo cuando allá en la cancha mis goles aplaudan; seré un triunfador. Jugaré en la quinta después en primera, yo sé que me espera la consagración. Dormía el muchacho y tuvo esa noche el sueño más lindo que pudo tener; El estadio lleno, glorioso domingo por fin en primera lo iban a ver. Faltando un minuto están cero a cero; tomó la pelota, sereno en su acción, gambeteando a todos se enfrentó al arquero y con fuerte tiro quebró el marcador”.

El tango no se puede resumir, ni explicar, ni contar. Debes leerlo, escucharlo y sentirlo. Lo cierto es que Miiko no jugó un domingo y con el gol que convirtió ayer no sabemos si podrá consagrarse en el equipo de todos. Él de 23 años ofrece una vida provisoria en el fútbol jugando en el Malmo FF, el mismo equipo donde debuto Zlatan Ibrahimović.

Miiko tuvo un golpe de suerte a través de su convocatoria y su posterior gol. Marcelo Simonetti, escritor chileno, había escrito que la citación del jugador era una especie de cuento de hadas, o el mendigo de Mark Twain que se convierte en príncipe, o la película Slumdog Millionaire que cuenta la vida de un joven indio pobre que a través del programa de televisión se vuelve millonario. Ojalá que esta historia no se desvanezca.

El contingente de jugadores chilenos ofrece oportunidades en la nómina final. Es por eso que cada centímetro de cancha o cada minuto jugado tiene una transcendencia mundialista. Ayer apareció material para que Sampaoli trabaje y decida exitosamente.   

domingo, 13 de octubre de 2013

Busfraba



Es probable que usted no conozca la palabra ni el significado de busfraba. En rigor, no tendría por qué. Sin embargo, el viernes alrededor de las ocho de la tarde ese término funcionaba para sosegar las pasiones. En la película, locos de ira, Jack Nicholson, interpreta al doctor Buddy Rydell que señaló al respecto de la expresión: “Es una derivación de una palabra que usaban los esquimales para calmar a sus hijos”, y además agregó: “cuando una persona pierde los estribos lo pierde todo”.

Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba. Es sencillo. Se podría haber puesto en práctica en la semana, cuando se supo que el mediocentro del Basilea, Marcelo Díaz, padecía de una rebelde contractura que lo dejó afuera del partido frente a Colombia.

Cuesta analizar un partido cuando un equipo a falta de 22 minutos va ganando tres a cero y lo termina empatando. En el fútbol de alta competencia, y más aún en selecciones, es difícil encontrar un partido donde un equipo domine todas las líneas del juego en el primer tiempo y pase a ser dominado en todas las líneas del juego en el segundo tiempo.

Chile ocupó el libreto preferido de Sampaoli, ejecutándose a la perfección los primeros 45 minutos: verticalidad; jugar sin un nueve de área proponía una velocidad impensada, mitad de cancha amplia para disputar el balón con los jugadores cafeteros, defensas aplicados y sacando la pelota si se quiere ganar. Lo del segundo tiempo, no pasa por la racionalidad futbolística, sino, por la emotividad y compromiso del equipo ya clasificado. El plantel colombiano le debía la clasificación a todo un pueblo, pero en especial a Mario Yepes, que conecta la última generación en clasificar con la actual.
    
La salida de Valdivia le quitó posesión a Chile permitiendo que el equipo rival fuera avasallador. ¿Por qué no Fernández o Aránguiz? que otorgaban posesión y equilibrio. Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba.

La expulsión de Carlos Carmona alentó los corazones colombianos, y si a eso, le sumamos el gran error de José Rojas en el primer gol, la envestida era cuestión de segundos. Inténtelo: unos, dos, tres, busfraba.

Quiere echarle la culpa al árbitro, pues hágalo, pero después inténtelo: uno, dos, tres, busfraba.

En el tercer gol Colombiano, el delantero cafetero recibió en solitario por la banda izquierda, lo que provocó la salida rápida pero no efectiva del arquero Claudio Bravo. En ese momento estaban en cancha: José Rojas, Eugenio Mena y Jean Beausejour. Tres jugadores capaces y que sus orígenes indican que alguna vez defendieron esa zona. Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba. Un amigo me dijo que el ingreso de Rojas desordeno a Mena.

Este proceso ha evolucionado positivamente, pero aún quedan cosas por mejorar. Lo del viernes ya ocurrió en Lima y en el mundial la selección se medirá con rivales de primer orden que cualquier error puede arrebatar el sueño de muchos. Agradezca por qué esta cultivando la paciencia.

¿Tiene bronca? Inténtelo: uno, dos, tres, busfraba 



domingo, 8 de septiembre de 2013

Pressing



Chile venció con claridad a Venezuela. Dejó de ser ese equipo extraviado, sin patrón de juego, que daba más noticias afuera que dentro de la cancha. Para convertirse, otra vez, en un equipo eficiente, vistoso, de alto rendimiento, respetado y temido por los rivales: "Será muy complicado porque Chile tiene excelentes jugadores. Es un equipo veloz, muy táctico y muy bien trabajado. En la segunda rueda han sido de los mejores en Sudamérica", aseveró Faustino Asprilla, ex pistolero de La U.

Pero esto que está pasando con el rendimiento de la Roja, lo dijimos. Hay testimonios, versiones difusas: en asado con los hermanos, en la casa tomando alguna piscola, en alguna plaza de Paraguay. Hay grabaciones, inscripciones en alguna servilleta y apuestas que, probablemente, no se pagaran. 

La organización de juego en el fútbol es vital, existe tanto ofensiva como defensiva. El pressing es una de ellas y se define como: acción defensiva colectiva, agresiva que tiene como finalidad principal la recuperación del balón en un lugar pre-establecido, atosigando al rival que recibe el balón, para impedir su acción individual y sus posibilidades de pase.

El tercer gol de Chile nace de esta concepción. Eugenio Mena de un notable progreso recupera el balón en el campo rival en el minuto 40 del segundo tiempo, interpreta de manera perfecta la situación, de inmediato entrega a Vidal que con dos toques cambia la orientación de la jugada y “pica” al vació. Alexis controla frente la parsimoniosa defensa venezolana, visión periférica al servicio del pase preciso a la testa de Vidal.

En el primer gol también hubo cambió de orientación, lo que provocó el traslado de los defensas, eso lo dijimos.
         
Chile fue eficaz colectivamente, gambetean como sudamericanos, pero se mueven como europeos: directos, verticales, posesión del balón al servicio del ataque rápido, recuperación de inmediata del balón. Y se enfrentó a una defensa que facilitó el trabajo.

El casete más común es decir que Venezuela no es la de antes, eso lo dijimos. Pero ¿Este equipo esta para ir a una cita mundial?, los recuerdos de Chile - Venezuela son muchos, y últimamente, más malos que buenos. Lo del viernes me dejo la impresión de que la Vinotinto se estancó, tocó techo y se golpeó la cabeza.  


lunes, 10 de junio de 2013

Efectivo, convicciones y sueños

Mitad de año. Llega un otoño, que cada vez parece menos otoño. Las noches son más frías y largas. Asunción se tiñe de rojo, el popular C, H, I es entonado en cada esquina de la ciudad, vendedores de tecnología barata se aglutinan en cada cuadra promocionando sus productos y el fútbol hegemónico se acabó: nueva fecha eliminatoria en todo su esplendor.

Comencemos por lo positivo. Encontrar un sistema defensivo acorde al calendario eliminatorio es feroz, no sólo, por escoger el nombre adecuado para una línea de tres, sino, por el compromiso que demanda esa idea: trabajo, trabajo y más trabajo. El contexto hace que los jugadores lleguen físicamente destruidos de la temporada europea. Todas las selecciones sufren la misma epidemia. Chile encontró jugadores tácticamente disponibles para la línea de tres: aplicados, locuaces y obreros… siempre sometidos a errores. Tiempo atrás, era común cuestionar a la saga nacional: que éste sí. Que Gonzalo Jara es un tronco. Que Marcos González es muy lento. Medel parece estar aparte de esas acusaciones públicas generadas por el periodismo deportivo nacional. Ahora con el triunfo en el bolsillo: Nada.

Continuemos con lo continuo. En Chile prevalece la tenencia de pelota, ocupando a Marcelo Díaz como eje de la circulación, por lejos, es el jugador, junto a la línea de tres y Arturo Vidal que más tienen y pasan la pelota. “El Ajax realizaba, en promedio por partido, 37 pases hacia atrás. El aficionado lo rechazaba, por ansioso, pero indudablemente, esa jugada es el comienzo del nuevo intento”, comentó alguna vez Marcelo Bielsa. Este equipo se aleja de la verticalidad de Sampaoli. Esta característica ya es continua y no circunstancial, en la Duodécima fecha frente a Uruguay de local, ocurrió lo mismo con distintos intérpretes. Es lógico que cada entrenador tenga jugadores preferidos, por eso la incursión de David Pizarro deberá esperar su tiempo y forma.

En el Defensores del Chaco Chile fue local otra vez. Este grupo de jugadores demostró madurez táctica para mantener un resultado frente a un rival de menor envergadura: el juego y los números así lo indican. Y, como nunca, lucidez y disciplina para evitar amonestaciones de cara al próximo partido, sin embargo como la posibilidad de errores siempre está presente en los deportes, Mauricio Isla fue injustamente amonestado y se perderá el cotejo del martes.

El mensaje es fuerte, claro y llegó; seguramente la tarea más complicada de cualquier entrenador, ser interpretado.

Los periódicos paraguayos del día sábado comenzaron a rodar la cabeza de Gerardo Pelusso. Gamarra, ex jugador que más partidos a disputado para Paraguay, culpa a Gerardo Martino por desgastar a los jugadores. Parte de la parcialidad  acusa a Francisco chiqui Arce por aplicar un modelo localista. Y la otra parte señala a los dirigentes. Fútbol cíclico. Lo cierto es que la albirroja llegó tarde al llamado de la renovación, 29 años de edad es el promedio del equipo que enfrentó a Chile.


Ilusiones y miedos de selección: que el opaco Alexis no vuelva a brillar, que el desplante y posición de Vidal se mantenga, que Marcos Gonzáles se vuelva a equivocar, que Esteban Paredes diga presente, que Claudio Bravo siga siendo el arquero más solvente y que ganemos a Bolivia. Cosas buenas y malas. Equilibrio.