El
deporte es ahora un circo en todos los niveles. Si la práctica deportiva se
vuelve absorbente, como un vil negocio, el arte desaparecerá y la fantasía
viviente dejará de encontrar el placer alegre del juego. El factor prensa
considerado el primer poder y no el cuarto, no hay quien lo juzgue. Ocupa un
rol importantísimo en la transmisión de valores atléticos a la sociedad de
masas, pero- ¿Qué pasa cuando el transportador esta manipulado por intereses
económicos, ideológicos o políticos?- Para Ezequiel Fernández Moores el
periodista deportivo es: “A veces un agente comercial del espectáculo deportivo
les cuesta mucho porque en las empresas que trabajan se han asociado a la
comercialización de ese espectáculo deportivo, y entonces cuando tienen que
decir que ese espectáculo posee cosas buenas y cosas malas que tiene el mundo,
sólo ven las cosas buenas, porque son las que venden. Entonces cuando tienen
que ejercer el trabajo de periodistas y tener una mirada crítica a ciertas
cosas que ocurren en el mundo del deporte, no lo pueden hacer, porque pareciera
que están hablando mal de sus patrones, de los dueños de la prensa, porque son
socios de esa comercialización”.
El
periodismo deportivo es una industria del entretenimiento, pero esta concepción
no es nueva. En febrero de 1974, ante un enfrentamiento con España en las
eliminatorias para el campeonato mundial de ese año, los futbolistas yugoslavos
recibían la oferta de un premio de 50.000 dinares (3.000 dólares, aproximadamente) para cada
uno, en caso de obtener el acceso a dicho certamen. La revista yugoslava Nin,
comentando el episodio, hablaba de “maquinaciones en el alto nivel del fútbol”
y agregó: “Podrá ser el partido de la década, pero aun cuando fuera del
milenio, preguntarnos: ¿Qué sociedad puede darse el lujo de estimular cada 60
segundos de un partido con 350 dólares a cada jugador?”. El día anterior, Tom
Weiskopf, el golfista que mayor cantidad de dinero ganó en el mundo durante
1973 (245.463 dólares) declaraba que no comprendía que un golfista podía ganar
100.000 dólares en dos semanas y se manifestaba partidario de una distribución
más equitativa de los premios, y añadió: “Me gusta ganar dinero, pero no
tendría inconveniente en que se reduzcan mis beneficios anuales en 50.000
dólares”. Hace tiempo que el deporte se mudó de los barrios a los despachos de
negocios. Santiago Segurola, cree que el gran cambio comenzó en los 90, cuando
el magnate Rupert Murdoch, tarascó el fútbol inglés para convertirlo en la
Premier League, en donde la TV globalizada se adueñó de la pelota y el hincha
perdió ante el consumidor.
La
problemática se extiende. Ya no se entiende al deporte como algo lúdico, un
juego y esta idea se está fundando velozmente. El generador de ilusiones
transita constantemente por la cornisa y cree que para tener información debe
ser amigo de la fuente condicionando su capacidad crítica, cuando se entra a
este escenario, el periodista se encuentra perdido porque ha olvidado su
espíritu inicial y se ha acomodado a un salario.
Cultivo
de honor, actividad física, atlética de carácter competitivo, o aquello que
procura una performance con fines recreativos y/o espectaculares; que sin
atentar contra la salud de los protagonistas en forma intrínseca de sus fines propenda
al mejoramiento físico, moral, intelectual y aun patrimonial de quienes lo
practiquen, deporte según siglo XX, en ningún caso habla de: dirigentes
irresponsables, confederaciones mafiosas, directores técnicos oficiando como
jefes de compras, las mentiras periodísticas, la irracionalidad de las
hinchadas. El deporte es de los deportistas y la gente, sus gentes, ni siquiera
de sus financieros, presidentes electos, jeques o avalistas. El peregrinaje ha
sido lento y oscuro, pero siempre habrá una voz o letra que defienda al
deporte.

Buen articulo, el deporte siento yo se practica solo en el amateurismo, el resto esta apoderado por fuerzas superiores que dan para pensar que todo está arreglado.
ResponderEliminar