Mitad
de año. Llega un otoño, que cada vez parece menos otoño. Las noches son más
frías y largas. Asunción se tiñe de rojo, el popular C, H, I es entonado en
cada esquina de la ciudad, vendedores de tecnología barata se aglutinan en cada
cuadra promocionando sus productos y el fútbol hegemónico se acabó: nueva fecha
eliminatoria en todo su esplendor.
Comencemos
por lo positivo. Encontrar un sistema defensivo acorde al calendario eliminatorio es feroz, no sólo, por escoger el nombre adecuado para una línea
de tres, sino, por el compromiso que demanda esa idea: trabajo, trabajo y más
trabajo. El contexto hace que los jugadores lleguen físicamente destruidos de
la temporada europea. Todas las selecciones sufren la misma epidemia. Chile
encontró jugadores tácticamente disponibles para la línea de tres: aplicados,
locuaces y obreros… siempre sometidos a errores. Tiempo atrás, era común
cuestionar a la saga nacional: que éste sí. Que Gonzalo Jara es un tronco. Que Marcos
González es muy lento. Medel parece estar aparte de esas acusaciones públicas
generadas por el periodismo deportivo nacional. Ahora con el triunfo en el
bolsillo: Nada.
Continuemos
con lo continuo. En Chile prevalece la tenencia de pelota, ocupando a Marcelo
Díaz como eje de la circulación, por lejos, es el jugador, junto a la línea de
tres y Arturo Vidal que más tienen y pasan la pelota. “El Ajax realizaba, en
promedio por partido, 37 pases hacia atrás. El aficionado lo rechazaba, por
ansioso, pero indudablemente, esa jugada es el comienzo del nuevo intento”,
comentó alguna vez Marcelo Bielsa. Este equipo se aleja de la verticalidad de
Sampaoli. Esta característica ya es continua y no circunstancial, en la Duodécima
fecha frente a Uruguay de local, ocurrió lo mismo con distintos intérpretes. Es
lógico que cada entrenador tenga jugadores preferidos, por eso la incursión de David
Pizarro deberá esperar su tiempo y forma.
En
el Defensores del Chaco Chile fue local otra vez. Este grupo de jugadores
demostró madurez táctica para mantener un resultado frente a un rival de menor
envergadura: el juego y los números así lo indican. Y, como nunca, lucidez y
disciplina para evitar amonestaciones de cara al próximo partido, sin embargo como
la posibilidad de errores siempre está presente en los deportes, Mauricio Isla
fue injustamente amonestado y se perderá el cotejo del martes.
El
mensaje es fuerte, claro y llegó; seguramente la tarea más complicada de
cualquier entrenador, ser interpretado.
Los
periódicos paraguayos del día sábado comenzaron a rodar la cabeza de Gerardo
Pelusso. Gamarra, ex jugador que más partidos a disputado para Paraguay, culpa
a Gerardo Martino por desgastar a los jugadores. Parte de la parcialidad acusa a Francisco chiqui Arce por aplicar un modelo localista. Y la otra parte señala
a los dirigentes. Fútbol cíclico. Lo cierto es que la albirroja llegó tarde al
llamado de la renovación, 29 años de edad es el promedio del equipo que
enfrentó a Chile.
Ilusiones
y miedos de selección: que el opaco Alexis no vuelva a brillar, que el
desplante y posición de Vidal se mantenga, que Marcos Gonzáles se vuelva a
equivocar, que Esteban Paredes diga presente, que Claudio Bravo siga siendo el
arquero más solvente y que ganemos a Bolivia. Cosas buenas y malas. Equilibrio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario